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Consejo Nacional Electoral reveló el balance final de la gestión 2022-2026 con novedoso dato sobre los votantes en Colombia

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Pese a que el expresidente Petro denunció presunto fraude electoral en la segunda vuelta de los comicios del domingo 21 de junio de 2026, y que dejaron como vencedor a Abelardo de la Espriella, el órgano electoral destacó el aumento de los testigos electorales

 

 

El Consejo Nacional Electoral (CNE) cerró el periodo 2022–2026 con cifras históricas en materia de participación, vigilancia y transparencia electoral en Colombia.

Así lo comunicaron los magistrados de la entidad, al destacar un crecimiento sustancial tanto en la presencia ciudadana en las urnas como en los mecanismos de control y observación electoral.

Durante este ciclo (mismo periodo del expresidente Gustavo Petro Urrego), el número de actores electorales acreditados aumentó de 724.974 en 2022 a 1.779.266 en 2026, lo que representa 1.054.292 personas adicionales y un crecimiento superior al 145%.

En el caso de los testigos de mesa en las elecciones de Congreso, la cifra pasó de 394.235 en 2022 a 1.053.236 en 2026, registrando un crecimiento del 167,16%.

La vigilancia técnica también mostró un avance notable. Los auditores de sistemas en las elecciones de Congreso pasaron de 186 en 2022 a 10.720 en 2026, lo que equivale a un aumento de más de 57 veces (+5.663%).

En total, en las jornadas electorales de 2026 fueron acreditados 12.864 auditores de sistemas y más de 41.000 observadores electorales nacionales e internacionales.

La mayor vigilancia estuvo acompañada de una mayor participación ciudadana. En la segunda vuelta presidencial, la participación pasó del 58,17% en 2022 a más del 63,5% en 2026.

En cifras absolutas, cerca de 26,3 millones de ciudadanos votaron en 2026, frente a los 22,7 millones de 2022, lo que representa alrededor de 3,6 millones de votantes adicionales.

Las autoridades electorales resaltaron que este fortalecimiento de los mecanismos de control y la participación ciudadana fue reconocido tanto a nivel nacional como internacional.

A su vez, desde la Registraduría Nacional del Estado Civil se destacó la importancia de los testigos electorales, las auditorías y la publicación de actas como herramientas que fortalecen la transparencia de los procesos.

Por su parte, la Misión de Observación Electoral de la OEA (Organización de Estados Americanos) resaltó el compromiso cívico de testigos, jurados y organizaciones de la sociedad civil.

La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea calificó la segunda vuelta presidencial como una elección “transparente y bien organizada” y destacó la fiabilidad y eficacia del sistema de gestión de resultados, en contraposición a lo que ha venido denunciado el expresidente Petro, incluso días antes de finalizar su periodo presidencial el 7 de agosto de 2026, mismo día en que comenzó de manera oficial la administración del jefe de Estado Abelardo de la Espriella.

El balance del CNE se conoció en vísperas de la elección de sus nueve magistrados

El Congreso de la República elegirá el martes 25 de agosto de 2026 a los nueve magistrados del Consejo Nacional Electoral, una votación prevista para las 5:00 p. m., y que definirá el equilibrio político del organismo encargado de decisiones sobre campañas y financiamiento, con efectos sobre asuntos que involucran al presidente Abelardo de la Espriella y al senador Iván Cepeda.

Por el lado del oficialismo, se busca reunir seis votos dentro del CNE para incidir en las decisiones clave del organismo. Esa meta convierte a partidos pequeños y a alianzas de última hora en piezas decisivas para completar mayorías.

En ese escenario, el Pacto Histórico anunció que los dos cupos que le corresponden serán ocupados por Cielo Rusinque, exsuperintendente de Industria y Comercio y exministra de Justicia encargada, y Ana Jimena Bautista, abogada y especialista en Derecho Constitucional.

Rusinque agradeció al expresidente Gustavo Petro y a la bancada oficialista por haberla escogido para representar al bloque en el tribunal electoral.

La exfuncionaria escribió: “Quiero agradecer al Presidente Gustavo Petro y a la bancada del Pacto Histórico por su voto de confianza para representarlos en el CNE, una institución central en la arquitectura de nuestro Estado social de derecho. Tenemos el compromiso y la tarea de darle el lugar que merece, para que nuestro sistema político avance hacia una democracia real”.

En el mismo mensaje Rusinque agregó: “Vivimos tiempos difíciles, en los que las fuerzas neofascistas y reaccionarias se han propuesto devolvernos a tiempos de violencia y persecución. Unidos, con inteligencia y valentía, disiparemos esas tinieblas, protegeremos los derechos conseguidos y avanzaremos hacia la sociedad moderna y progresista que nos hemos propuesto construir”.

Salvación Nacional puede inclinar uno de los escaños en disputa

Uno de los nombres que concentra negociaciones es José Antonio Parra, respaldado por Salvación Nacional y por las llamadas curules de paz. Su llegada al CNE, sin embargo, depende de acuerdos adicionales con partidos de mayor tamaño y con otras agrupaciones del Congreso.

El partido vinculado al presidente De la Espriella aparece como actor relevante en esas conversaciones, con la posibilidad de acceder a un escaño si logra ampliar sus apoyos más allá de sus cinco legisladores. La candidatura de Parra se apoya además en su paso por entidades como la Registraduría y la Procuraduría.

Otra disputa se mueve alrededor de Cambio Radical, que impulsa a Gersel Pérez Altamiranda, exrepresentante ligado a una de las corrientes internas más fuertes de esa colectividad. Si el Pacto Histórico alcanza un tercer puesto, la continuidad de Pérez Altamiranda o la entrada de un candidato del oficialismo quedarían en tensión, porque el ingreso de uno desplaza al otro.

La elección no solo ordenará nombres, sino que fijará la relación de fuerzas dentro del organismo electoral para los próximos expedientes.

Los partidos grandes llegan con alianzas que aseguran varias magistraturas

El Centro Democrático amarró dos magistraturas tras un acuerdo con el partido MIRA. Los nombres que figuran en esa coalición son Nubia Stella Martínez, fundadora y exdirectora del Centro Democrático, y Plinio Alarcón, funcionario de la Oficina Jurídica del CNE.

Alarcón es reconocido por su papel en la recuperación de curules y en la organización de testigos electorales. Con ese entendimiento, la coalición llega a la votación con una ventaja sobre otros bloques que todavía dependen de pactos abiertos.

El Partido Conservador postula al exrepresentante Juan Carlos Wills con apoyo de dirigentes de peso dentro de esa colectividad. La U presenta al exsenador Juan Felipe Lemos, quien encabezó la lista del partido en la elección legislativa más reciente.

El Partido Liberal busca conservar dos escaños y promueve al exrepresentante Silvio Carrasquilla, respaldado por el senador Lidio García y otros dirigentes. En la franja final de la competencia aparecen también la Alianza Verde, que impulsa a José Salamanca pese a sus diferencias internas, y En Marcha, que postula a Guillermo Rivera.

La aspiración de En Marcha enfrenta una dificultad adicional: su baja representación en el Congreso la obliga a construir consensos más amplios para asegurar un asiento.

Dicha necesidad de sumar votos externos explica por qué la elección del martes será una prueba de disciplina partidista y de negociación entre bancadas.