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Elecciones en Brasil: Flávio Bolsonaro aventaja a Lula por 52% a 48% en la primera encuesta para la segunda vuelta

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El hijo del expresidente Jair Bolsonaro parte con cuatro puntos de ventaja sobre el actual mandatario a 16 días de la votación decisiva. La economía, el ajuste fiscal y la abstención marcarán la recta final de la campaña.

Las elecciones en Brasil entran en una fase decisiva después de que la primera encuesta de Datafolha para la segunda vuelta sitúe a Flávio Bolsonaro con el 52% de los votos válidos, frente al 48% del presidente Lula da Silva. La diferencia confirma una competición muy ajustada ante la votación del 25 de octubre.

La disputa por la presidencia de la mayor economía de América Latina ha experimentado un cambio significativo después de la primera vuelta del pasado domingo 4 de octubre. Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, consiguió imponerse al actual jefe del Estado y llega a la segunda fase electoral con una ventaja que ahora también reflejan las encuestas.

El nuevo sondeo, difundido el jueves 8 de octubre, concede al candidato conservador cuatro puntos porcentuales de ventaja entre los votos válidos. La diferencia se encuentra en el límite del margen de error de la investigación, de dos puntos porcentuales por candidato.

Bolsonaro confirma su ventaja tras ganar la primera vuelta

El instituto Datafolha realizó 2.520 entrevistas presenciales en 153 municipios brasileños durante los días 6 y 7 de octubre. El estudio constituye la primera fotografía demoscópica de la segunda vuelta después del resultado electoral del domingo.

Si se considera el conjunto de las respuestas, incluidos los votos en blanco, nulos y los indecisos, Flávio Bolsonaro obtiene el 49% de intención de voto, mientras que Lula alcanza el 45%. Otro 5% de los entrevistados manifiesta su intención de votar en blanco o anular su papeleta y el 1% permanece indeciso.
La comparación con los resultados de la primera vuelta permite observar la evolución de ambos candidatos:

Los porcentajes de la primera vuelta corresponden a resultados electorales, mientras que las cifras de la segunda son estimaciones de intención de voto.

El senador consiguió alrededor de 56,1 millones de votos en la primera vuelta, frente a los 53,9 millones obtenidos por Lula. La diferencia, de aproximadamente 2,2 millones de sufragios, puso fin a una campaña en la que los sondeos habían anticipado un resultado más favorable para el presidente.

La encuesta también revela importantes diferencias territoriales y sociales. Bolsonaro mantiene una posición especialmente sólida en el sur y el sureste del país, además de contar con un respaldo muy elevado entre los votantes evangélicos.

Por su parte, Lula conserva su principal fortaleza electoral en el nordeste brasileño, entre las familias con menores ingresos y entre una parte importante del electorado católico.

La economía y el ajuste fiscal entran en el centro de la campaña

La carrera electoral también se está convirtiendo en un enfrentamiento sobre el futuro de la política económica brasileña.

El equipo de Flávio Bolsonaro estudia un programa de consolidación de las cuentas públicas que podría introducir modificaciones importantes en la estructura del gasto federal.

Entre las propuestas examinadas por su entorno económico figuran ajustes de gasto de hasta 250.000 millones de reales, una cantidad equivalente aproximadamente al 2% del producto interior bruto brasileño.

Los planteamientos que están siendo analizados incluyen posibles modificaciones en las reglas de actualización de determinadas prestaciones y en los mecanismos de financiación de sanidad y educación. Sin embargo, estas medidas todavía no constituyen un programa definitivo ni han sido aprobadas.

Lula ha cuestionado estos planteamientos y sostiene que podrían poner en peligro programas sociales destinados a los hogares con menores recursos.

El presidente defiende la continuidad de políticas públicas relacionadas con la vivienda, la educación y la protección social, aunque su equipo también prepara un discurso más centrado en la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Más de 33 millones de abstencionistas pueden decidir las elecciones

Uno de los mayores desafíos para Lula es recuperar la participación electoral después de que la primera vuelta registrase una abstención del 21,08%, equivalente aproximadamente a 33,4 millones de ciudadanos.

El presidente necesita movilizar a una parte importante de los votantes que no acudieron a las urnas, especialmente en los territorios y sectores sociales donde mantiene una mayor capacidad de convocatoria.

El comportamiento de los electores que respaldaron a candidatos eliminados en la primera vuelta también será determinante.

Según Datafolha, el 46% de esos votantes se inclina ahora por Flávio Bolsonaro, mientras que el 32% optaría por Lula y el 15% manifiesta su intención de votar en blanco o nulo.

Esta distribución favorece inicialmente al candidato conservador, aunque el resultado definitivo dependerá de la participación y de los movimientos electorales durante las próximas semanas.

Brasil inicia la campaña definitiva para el 25 de octubre

Este viernes 9 de octubre comienza una nueva etapa de la campaña electoral con el regreso de la propaganda gratuita a la radio y la televisión.

Los dos candidatos dispondrán del mismo tiempo de exposición hasta el 23 de octubre, dos días antes de las elecciones.

La disputa también se trasladará al terreno empresarial y financiero. La evolución de las propuestas fiscales, el futuro de la reforma tributaria, las reglas de gasto público y las relaciones comerciales con EEUU figuran entre las cuestiones que pueden condicionar las expectativas económicas ante un eventual cambio de Gobierno.

El vencedor de las elecciones asumirá la dirección política de una economía que sigue afrontando el desafío de compatibilizar el crecimiento, el control de la inflación y la sostenibilidad de la deuda pública.

Brasil celebrará la segunda vuelta el 25 de octubre, una fecha que determinará si Lula consigue prolongar su mandato o si la familia Bolsonaro regresa a la presidencia a través del senador Flávio Bolsonaro.