728 x 90



La reforma electoral de Meloni entra en fase final con críticas y una huelga de hambre

img

 

La reforma de la ley electoral propuesta por el Gobierno de Italia, de la ultraderechista Giorgia Meloni, empezó este miércoles la última fase de su tramitación en el Parlamento, con el 'no' de la oposición y con un diputado en huelga de hambre.

La Cámara de los Diputados ha dado inicio a la tercera lectura de este proyecto de ley, tras su anterior aprobación en el Senado, y a partir de hoy se sucederán los debates parlamentarios hasta su votación final, previsiblemente en la primera quincena de octubre.

El texto ha sido bautizado como 'Stabilicum' porque el objetivo declarado es dar mayor estabilidad al sistema político del país fomentando la conformación de mayorías sólidas.

Por ello, introducirá un premio en escaños -70 en la Cámara Baja y 35 en el Senado- para la coalición que logre el 42 % de los votos y, como otra novedad, propone papeletas con líderes blindados y el resto de candidatos sujetos a la preferencia del votante.

Esta primera jornada de debate constató un cierre de filas de la coalición derechista de Meloni, entre sus Hermanos de Italia (HdI), los diputados de la ultraderechista Liga de Matteo Salvini y los de la conservadora Forza Italia (FI) de Antonio Tajani.

Una postura no del todo previsible ya que, en julio, a su paso por el Senado, la coalición gubernamental perdió la votación de una enmienda después de que algunos de sus parlamentarios votaran en contra del texto amparados en el escrutinio anónimo.

El diputado de FI, Paolo Emilio Russo, reivindicó que la reforma "devuelve a los ciudadanos la posibilidad de elegir directamente a sus propios representantes" gracias al sistema de preferencias.

Pero también a la introducción del voto a distancia, ya que hasta la fecha Italia era todavía uno de los pocos países europeos que obligan a regresar al municipio de empadronamiento para poder votar.

Por contra, la oposición de centroizquierda se mostró igualmente unida en su rechazo frontal a la reforma.

Desde el Partido Demócrata, el diputado Federico Fornaro avisó de que se trata de un texto que "todavía presenta diversas dudas acerca de su constitucionalidad" y que, pese a ser una norma de gran calado para la vida política, ha ignorado las enmiendas de la oposición.

Mientras que la diputada del Movimiento 5 Estrellas, Carmela Auriemma, consideró "evidente" que el proyecto de ley "ha sido escrito para intentar favorecer a la derecha" y a la "élite".

Pero la denuncia más impactante fue la del diputado de Más Europa, Riccardo Magi, que, fiel a su estilo activista, avanzó que esta noche empezará una huelga con la que ayunará contra esta norma que considera "un auténtico golpe de Estado".

"Es una estafa que resta poderes a los ciudadanos, al Parlamento, al presidente de la República y que mina la democracia y nuestra constitución. Pido al Parlamento y al Gobierno que la modifiquen", reclamó el político 'radical' desde sus redes sociales.

Otros opositores a la reforma son los nueve diputados del Grupo Mixto que siguen las órdenes del nuevo partido ultraderechista, Futuro Nacional, de Roberto Vannacci, todavía sin presencia 'oficial' en el Parlamento ya que aún no se ha presentado a unas elecciones.

Mañana jueves habrá ocasión de verificar que el bloque derechista de Meloni sigue unido sobre la ley electoral y no se divide como ocurrió en julio, pues la Cámara de Diputados votará -de forma anónima- una serie de mociones de constitucionalidad de la reforma.

EFE