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Elecciones regionales en Alemania: ¿voto de castigo a Merz?

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Los comicios en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental dejan una derrota histórica para CDU y un nuevo triunfo para AfD, una situación que redobla la presión sobre el impopular canciller de Alemania.

Dos de los 16 estados federados de Alemania acudieron a las urnas el 20 de septiembre de 2026: Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Para Friedrich Merz, canciller de Alemania, los resultados de su partido, el democristiano CDU, suponen un nuevo revés en tiempos turbulentos.

Con el total de los votos escrutados, en el noreste del país, su partido ha quedado por debajo del umbral del cinco por ciento, que permite representación parlamentaria. Eso supone, por primera vez, quedar fuera de un parlamento regional. En Berlín, el descenso de CDU lleva a la formación a situarse por debajo del 20 por ciento.

Friedrich Merz: "Es un desastre"

La reacción de Merz llegó pocos minutos después de conocerse las primeras proyecciones: "No podemos maquillar el resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental: es un desastre", dijo. En cuanto al acusado descenso en Berlín, el canciller comentó que era un "resultado razonable".

Se trata de la tercera derrota electoral en el plazo de dos semanas para el partido CDU. En los comicios regionales de Sajonia-Anhalt, el pasado 6 de septiembre, quedó muy por detrás de Alternativa para Alemania (AfD), partido que en ese estado federado está considerado como de extrema derecha por la Oficina Federal para la Protección de la Constitución.

AfD duplica su resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental

A nivel nacional, Friedrich Merz gobierna en coalición con los socialdemócratas del partido SPD, que vivieron una noche electoral ambivalente. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, quedaron en torno al 36 por ciento con su candidata, la actual ministra presidenta de ese estado, Manuela Schwesig. Ese resultado la coloca ligeramente por detrás de AfD, que ha logrado un 38 por ciento, el doble de lo que obtuvo en las regionales de 2021.

En Berlín, en cambio, el SPD redujo su apoyo en un tercio hasta alrededor del 12 por ciento, mientras que AfD se convirtió, con algo más del 16 por ciento, en la tercera fuerza más importante. El nuevo número uno en la capital alemana es el partido poscomunista Die Linke (La Izquierda), con algo más del 25 por ciento. CDU considera a La Izquierda como un partido de izquierda radical y antisemita. Ahora estaría en condiciones de formar una coalición junto con SPD y Los Verdes. 

Posible alcaldesa-gobernadora de izquierdas

Si eso sucediera, la candidata de La Izquierda en Berlín, Elif Eralp, se convertiría en la primera alcaldesa y jefa de Gobierno de su partido. Antes de las elecciones, Eralp, que tiene raíces turcas, habló con DW sobre sus ideas para la capital alemana: "Mi visión para Berlín es un Berlín asequible, en el que todas las personas, independientemente de su origen, de su religión, de su idioma, de sus ingresos, puedan tener una buena vida con dignidad".

También en Mecklemburgo-Pomerania Occidental sería posible una coalición de este tipo, aunque el liderazgo estaría en manos del SPD. La jefa del Gobierno, Schwesig, dijo que estaba dispuesta a formar un "gobierno democrático estable".

AfD y La Izquierda, más fuertes que CDU y SPD

Los resultados electorales en ambas regiones reflejan un descontento muy extendido entre la población hacia el canciller, Friedrich Merz, y la coalición que este lidera con el SPD como socio menor.

En el barómetro de opinión Deutschlandtrend, que se realiza periódicamente, la alianza de Gobierno ya ha perdido su mayoría. El popular sondeo refleja que AfD se sitúa claramente a la cabeza, mientras que el SPD apenas se encuentra por delante de La Izquierda.

Los partidos de los extremos políticos reciben, tanto a nivel nacional como regional, un apoyo claramente mayor que los partidos de Gobierno, envueltos repetidamente en conflictos. El mayor punto de discordia suele estallar en torno a la ofensiva de reformas que el canciller Merz anunció hace ya meses para conseguir controlar el masivo aumento de costos del seguro médico, el seguro de dependencia y el de pensiones.

"Las reformas tienen que llegar"

A pesar de las nuevas derrotas electorales, el jefe del Gobierno alemán quiere mantener su rumbo: "Las reformas tienen que llegar. Naturalmente, esto nos coloca a todos en una situación difícil. Pero asumimos esta responsabilidad. Yo asumo esta responsabilidad".

En la reforma sanitaria, la coalición ya ha conseguido llegar a un acuerdo después de largas discusiones. Muchas cosas se encarecerán, como los medicamentos y las prótesis dentales. Además, el seguro familiar se verá limitado. Todas estas medidas  no van a suscitar precisamente nuevas simpatías hacia el Gobierno, ya de por sí impopular. Algo similar ocurre con el seguro de pensiones, que sigue siendo controvertido y que deberá complementarse con una mayor previsión privada.

"Quiero hacer avanzar nuestro país"

Merz ha reconocido que estos cambios conllevan cargas y nuevas incertidumbres para muchas personas. No obstante, se mostró confiado: "Quiero hacer avanzar nuestro país. También estoy firmemente convencido de que el éxito de nuestras reformas no solo mejorará nuestra convivencia, sino también la imagen que tenemos de nosotros mismos y la imagen que proyectamos en el mundo".

También en política exterior, Merz y, con él, el Gobierno de Alemania se encuentran cada vez bajo mayor presión a causa de los resultados electorales en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. El partido AfD, especialmente fuerte en el este de Alemania, se opone al apoyo militar a Ucrania frente a Rusia.

Esta situación complica aún más las cosas para la coalición. Merz, consciente de ello, ha dicho: "Lo que hay que hacer ahora requiere carácter, firmeza y paciencia. Yo aportaré todo ello. Como presidente de CDU y, sobre todo, como canciller de nuestro país".