El órgano electoral revisará el Reglamento de División Territorial Electoral, normativa que establece la organización geográfica del voto, la asignación de los electores y la distribución de las juntas receptoras de votos.
Los magistrados consideran que las disposiciones vigentes tienen más de una década y requieren ajustes para responder a los cambios tecnológicos, demográficos y administrativos que ha experimentado el país.
La revisión pretende optimizar la distribución de los electores, incorporar nuevas herramientas tecnológicas y atender casos especiales, en particular de personas y comunidades que enfrentan mayores dificultades para acceder a los centros de votación.
Los cambios se plantean con miras a los próximos procesos electorales. La siguiente elección nacional será la de alcaldes y gobiernos locales, prevista para 2028, por lo que las modificaciones podrían incidir en la organización territorial de esos comicios.
La propuesta de reforma deberá quedar lista durante el próximo año.
Padrón alcanza nuevo récord
En paralelo, el padrón electoral volvió a registrar un máximo histórico al sumar 19.456 electores desde las elecciones nacionales del pasado 1.° de febrero.
De acuerdo con el más reciente informe del TSE, al cierre de junio 3.751.244 personas estaban habilitadas para votar, frente a las 3.731.788 inscritas para los comicios nacionales.
Solo durante junio, el padrón tuvo un crecimiento neto de 5.666 electores, resultado de la incorporación de 10.674 nuevos votantes y la exclusión de 5.008 personas, principalmente por actualizaciones registrales.
Del total de ciudadanos habilitados para sufragar, 3.684.435 están inscritos en el territorio nacional y 66.809 corresponden a costarricenses registrados en el extranjero.
El TSE actualiza el padrón cada mes mediante la incorporación de quienes alcanzan la mayoría de edad, cambios de domicilio electoral, exclusiones por fallecimiento y otros movimientos registrales.
El crecimiento del padrón se mantiene después de las elecciones nacionales de este año, que ya habían establecido un récord como el proceso con la mayor cantidad de ciudadanos habilitados para votar en la historia del país.