El principal avance está en las pruebas de reconocimiento de actas, una etapa clave para trasladar los datos de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) al sistema informático.
La preparación tecnológica para las elecciones generales de 2027 ya tiene sus primeras mediciones. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) prueba internamente el sistema preliminar que procesará las actas y transmitirá los resultados. Los ensayos buscan medir su rendimiento, detectar fallas y reducir riesgos antes de los comicios.
Por qué importa. El principal avance está en las pruebas de reconocimiento de actas, una etapa clave para trasladar los datos de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) al sistema informático. El TSE también mide los tiempos de escaneo y prepara la infraestructura para procesar grandes volúmenes de información.
-El 97.5% de reconocimiento de actas se logró durante las primeras pruebas. El sistema todavía necesita entrenarse con registros históricos de elecciones anteriores.
-La meta es 99.8%. Josué Illescas, director general de Informática del TSE, considera que los resultados iniciales acercan al sistema a ese nivel de efectividad.
-El reconocimiento correcto de los datos puede reducir errores en la captura de las actas, aunque el resultado dependerá también de los controles posteriores.
Detrás de escena. El TSE realiza pruebas internas con la Dirección Electoral para medir el rendimiento del Sistema Preliminar 245 (SIP 245). Los ensayos permiten establecer tiempos de procesamiento y evaluar los componentes necesarios para recibir y transmitir los resultados de las mesas de votación.
-Cada documento toma entre 20 y 26 segundos en escanearse. Según Illescas, el procesamiento de una mesa puede requerir entre tres y cuatro minutos.
-La infraestructura sigue en preparación. El equipo técnico trabaja en bases de datos, servidores, enlaces y tolvas para soportar la transmisión masiva de resultados durante la jornada electoral.
-Octubre y noviembre serán meses de prueba. El TSE prevé realizar simulaciones para identificar errores, medir la capacidad de respuesta y ajustar los componentes antes de las elecciones de 2027.
Punto de fricción. La tecnología no garantiza por sí sola una transmisión continua de resultados. El suministro eléctrico también representa un riesgo para el funcionamiento del sistema, por lo que el equipo técnico analiza qué centros de votación podrían sufrir interrupciones y qué alternativas permitirían mantener la operación.
-La energía eléctrica es una prioridad. Illescas explicó que el TSE analiza los centros de votación vulnerables a cortes de suministro para anticipar problemas durante la transmisión.
-Hay alternativas en evaluación. Entre las opciones figuran plantas generadoras y conexiones a líneas externas que permitan mantener operativos los equipos en los lugares con mayor riesgo.
-Las simulaciones ayudarán a detectar fallas. Las pruebas deberán mostrar cómo responde el sistema ante dificultades técnicas y qué ajustes necesita para procesar la información con mayor confiabilidad.
Lo que sigue. En paralelo, el TSE instaló la Mesa Interinstitucional de Seguridad Electoral, coordinada por el magistrado vocal IV, Quelvin Jiménez Villalta. El espacio reúne a instituciones públicas, organismos internacionales y cuerpos de socorro para prevenir y atender incidentes que puedan afectar los comicios de 2027.
-La coordinación tendrá alcance nacional. La mesa articulará acciones en los niveles departamental y municipal, según las necesidades de cada etapa del proceso electoral.
-La seguridad incluye personas y materiales. La presidenta del TSE, Rosa Mariella Rivera Acevedo, destacó la importancia de proteger a los votantes, los centros de votación y los materiales electorales.
-El trabajo continuará hasta la toma de posesión. Las instituciones participantes deberán coordinar medidas para prevenir incidentes y favorecer unas elecciones pacíficas, seguras y respetuosas de los derechos ciudadanos.