¿Se llevarán a cabo las elecciones legislativas palestinas como está previsto el 28 de noviembre? La pregunta surge desde que Jibril Rajoub, secretario general del Comité Central de Fatah, afirmó, el jueves 10 de septiembre, que las elecciones no se llevarían a cabo en esa fecha. Llamó a un diálogo nacional y a la organización previa de unas elecciones presidenciales. Por el momento, no se ha anunciado ningún aplazamiento oficial y la Comisión Electoral Central Palestina (CEC) asegura que el calendario se mantiene sin cambios.
El plazo para presentar recursos sobre las listas electorales concluyó la semana pasada y la presentación de candidaturas debe comenzar el 26 de septiembre. La CEC afirma que continúa con los preparativos para las elecciones, mientras que las últimas elecciones legislativas palestinas se remontan a 2006.
“Hay toda una generación que nunca ha votado en unas elecciones generales. No saben lo que significa tener un Parlamento, elegir a un presidente”, destaca Farid Tamallah, portavoz de la CEC. Según él, las elecciones son sobre todo “una de las pocas herramientas que hoy pueden impedir una separación total entre Gaza y Cisjordania”.
Un gran desafío logístico
Sin embargo, la organización de las elecciones sigue siendo particularmente compleja, tanto en Gaza como en Jerusalén, pero también en Cisjordania ocupada, donde los desplazamientos podrían verse obstaculizados por el cierre de los puestos de control israelíes. “Israel también podría detener a candidatos u obstaculizar la campaña. Además, tenemos a los colonos que atacan las aldeas”, explica Farid Tamallah.
Ya en 2021 se habían pospuesto las elecciones legislativas. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, había alegado entonces la falta de garantías que permitieran la participación de los palestinos de Jerusalén. Esta vez, las preocupaciones se centran más en Gaza.
“Llevar el material electoral de Ramala a Gaza ya es un reto”, precisa el portavoz de la CEC. “Por eso hemos previsto un plan B: fabricar las urnas y las boletas electorales directamente en Gaza”. Estas dificultades organizativas podrían volver a brindar a Mahmud Abás y a Fatah un motivo para posponer unas elecciones políticamente delicadas.