A 1 de julio de 2026, había 2.736.522 electores residentes en el extranjero, el 7,11% del censo, diez veces más que en 1986. Si votaran con la participación media que han tenido desde 1986, aportarían 516.962 votos, el 2% del total; con la máxima de cada provincia, 1.100.236, el 4,2%. Con esa participación máxima habría votos exteriores suficientes para superar el margen que decidió el último escaño en 2023 en 23 de las 52 circunscripciones y con la media, en 16. Esa es la llamativa conclusión del informe Evolución del censo CER y CERA en España, elaborado por la consultora De Madrid a Europa, que cruza los ficheros de resultados de las trece elecciones generales celebradas desde 1986 con el censo electoral mensual del INE por municipio, país de residencia y oficina consular, y por provincia de inscripción y país.
Se trata de la investigación más larga y detallada publicada hasta ahora sobre los dos censos que forman el cuerpo electoral español: el de residentes en España (CER) y el de residentes en el extranjero (CERA). Esta viene a ratificar, además, el informe del perito informático Gabriel Araujo, y asegura que «158 municipios tienen más electores fuera que dentro (cuatro en 2002)». Madrid capital concentra 422.732 electores en el exterior, el 15,4 % del total. Sus nuevos inscritos desde 2022, cuando entró en vigor la conocida como la ley de nietos, residen sobre todo en México, Estados Unidos y Reino Unido.
El informe también refleja, precisamente, cómo se ha disparado el censo en América, que reúne 1.734.444 electores, el 63,4%, mientras que Europa solo aglutina 917.881, el 33,5%. En 2002 ambos continentes estaban casi igualados. Argentina es el primer país en toda la serie, con 516.185 electores. Buenos Aires, con 328.576 inscritos, es la mayor oficina consular del censo español, con más electores que cualquier provincia salvo Madrid, Barcelona y La Coruña. Cuba ha pasado de 17.818 electores en 2002 a 169.008, y Venezuela tocó máximo en 2015 (158.261) y tiene hoy 130.255. El crecimiento de 2022 a 2026 se concentra en Argentina, México y Estados Unidos.
La ‘ley de nietos’ hace que 162 pueblos tengan más votantes en el extranjero que residentes
Marcos Ondarra
Los residentes en Cuba y Venezuela se inscriben sobre todo en Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Asturias y Galicia. Los de Argentina, en La Coruña, Pontevedra, Asturias y Lugo. Los de México, Estados Unidos, Reino Unido y Francia lo hacen en Madrid, cuyo censo exterior es hoy un 14% mexicano y un 13% estadounidense. En Orense, el 30,8% del censo vive fuera de España. En 158 municipios, casi todos de menos de 5.000 electores, hay más inscritos en el extranjero que residentes.
El último escaño
Entre 1986 y 2008 votaba entre el 20% y el 36% del censo exterior. En 2011, con el voto rogado, la participación cayó al 4,95%. Suprimido en 2022, en las generales de 2023 votó el 8,95%: 208.431 papeletas, el 0,84% de los votos. El informe calcula, sobre el censo de julio de 2026, qué pasaría con dos niveles de participación que la propia serie ha registrado. Con la media de cada provincia desde 1986, el voto exterior sería de 516.962 papeletas, el 2,01% del total. Con la máxima participación que cada provincia alcanzó, 1.100.236, el 4,19%. En Orense y Lugo, el voto del exterior superaría el 14% de los votantes.
El Supremo fija la vista sobre las cautelares de la ‘ley de nietos’ el 7 de septiembre
THE OBJECTIVE
El estudio compara, circunscripción a circunscripción, los votos exteriores adicionales de cada escenario con la distancia que separó en 2023 al último escaño adjudicado de la primera candidatura excluida. Con la participación máxima, hay votos suficientes en 23 de las 52 circunscripciones. Con la media, en 16 circunscripciones. En Gerona el último escaño se decidió por 285 votos y los votos exteriores adicionales podrían ser entre 3.808 y 10.592; en Cantabria, 404 frente a entre 5.512 y 15.345; en Madrid, 1.340 frente a entre 52.230 y 158.371. El informe no especula sobre a qué candidatura iría ese voto.
La Justicia
Cabe recordar que el Tribunal Supremo tramita recursos contencioso-administrativos —tanto de Iustitia Europa como de Hazte Oír— sobre las altas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) de quienes obtuvieron la nacionalidad por la disposición adicional octava de la Ley 20/2022, conocida comúnmente como ley de nietos. El Alto Tribunal ha admitido los recursos, reclamado el expediente a la JEC, personado como demandados al Ministerio de la Presidencia y al INE, y convocado vista oral el 7 de septiembre de 2026 para decidir medidas cautelares, incluida la posible suspensión de nuevas inscripciones mientras se revisa la trazabilidad.
El núcleo del litigio radica en cómo se incorporan esos electores al CERA: acreditación de identidad, inscripción consular, paso al PERE y, sobre todo, el municipio o provincia de adscripción electoral. La normativa prevé criterios de arraigo (último domicilio en España o el de mayor vínculo), pero los recurrentes denuncian que, en la práctica, la elección puede ser poco verificada, con la casilla de «otros motivos» o adscripción por defecto a Madrid, lo que alteraría el censo por circunscripciones provinciales sin control suficiente. El Supremo aborda esta cuestión la semana que viene en sede judicial.